Las preguntas que nos hacen
Las de verdad, con respuestas de verdad.
¿Cuánto se tarda en tener el sitio online?
El primer sitio nace en un par de minutos. El tiempo de verdad se te va en ajustar lo tuyo: los textos, las fotos, los horarios. Una tarde y estás online.
¿Necesito saber programar?
No, y tampoco hace falta que sepas qué es un dominio o un hosting. Cuentas lo que haces, como se lo dirías a un cliente que acaba de entrar.
¿Puedo modificarlo yo mismo después?
Sí, sin pedirle nada a nadie. Haces clic en el punto que quieres cambiar y dices qué quieres. Si algo se rompe, la corrección no te cuesta créditos.
¿El sitio es mío? ¿Puedo llevármelo a otra parte?
Es tuyo. Descargas el código cuando quieras y te lo llevas donde te apetezca: aquí no hay nada que te ate.
¿Qué pasa si me quedo sin créditos?
El sitio que has publicado sigue online. No puedes pedir cambios hasta que recargues, pero no desaparece nada.
¿Se ve bien desde el móvil?
Sí, y no es casualidad: cada sitio nace con las reglas para pantallas pequeñas ya escritas dentro. Mientras lo construyes puedes verlo como móvil y como tablet.
¿Puedo poner mis fotos?
Sí, las subes mientras hablas con el sitio y él las coloca donde hacen falta. Si aún no tienes, el sitio nace igual y las añades después.
¿Google encuentra el sitio?
Sí, los sitios publicados están abiertos a los buscadores. También hay un interruptor donde escribes qué hace tu negocio y con qué palabras quieres que te encuentren.
¿Dónde acaban mis datos?
La base de datos está en Europa. Algunos servicios que necesitamos para funcionar están en Estados Unidos: están listados uno a uno en la política de privacidad, con qué ven y por qué.